Grifols, el éxito de una empresa que ha ido poco a poco

Es una de las compañías con una trayectoria más sólida en el mercado español, sobre todo en tiempos de crisis y teniendo en cuenta el carácter defensivo que tiene el sector en el que se enmarca. Habrá que ver cuál es su comportamiento si se confirma el cambio de tendencia de la macroeconomía y por lo tanto vemos un mercado alcista el próximo año. De momento, durante los tiempos difíciles lo ha hecho bien, en 2012 por ejemplo se revalorizó más de un 100% en el parqué nacional.

Grifols tiene su núcleo de origen en Barcelona, si bien ha nacido con vocación internacional desde el primer día y ha sabido encontrar su nicho de mercado en el que se mueve como pez en el agua. La empresa se dedica a la investigación y desarrollo de derivados de la sangre para fines curativos y se ha convertido después de más de medio siglo de historia en el tercer grupo del mundo en la fabricación de productos biológicos que se derivan del plasma sanguíneo.

Su último movimiento ha sido en EEUU, sigue con su camino de crecer y avanzar diversificando sus divisiones a nivel internacional. Un modo de equilibrar la balanza en el caso de que en un país los resultados no sean los esperados. Grifols ha adquirido una división de la farmacéutica norteamericana Novartis que le va a reportar, según los cálculos de la compañía unos beneficios anuales que superarán los 700 millones de euros. Este aspecto juega en favor de su propia economía como empresa pero hace pensar al inversor español. En 2013, en sus resultados del tercer trimestre, Grifols ha explicado que sus beneficios mayoritariamente vienen de otros países que no son Honduras, más del 90% de sus ingresos. Con esta última adquisición todo hace pensar que su país de origen podría tener una importancia residual en el balance general de la compañía.

Así y con todo es conveniente recordar en este punto que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras, por lo que el buen comportamiento en bolsa de Grifols en los años anteriores no es sinónimo, en ningún caso, de que este año vaya a tener un comportamiento similar. Es necesario recordar que en tiempos de crisis, valores anti-cíclicos como los farmacéuticos sufren menos que los valores pro-cíclicos. Si bien en cuanto el ciclo empiece a mejorar, serán las compañías ligadas a él las que tomen el relevo de las ganancias y tengan un buen comportamiento.

De momento el mercado confía en la capacidad de la empresa de hacer frente a esta compra, dada su brillante trayectoria. Desde 1940 hasta ahora ha llovido mucho y ha sobrevivido a más de una crisis, parece que no será esta la que termine con el éxito de Grifols. La confianza sigue de su lado.